El masaje tradicional tailandés es un trabajo corporal lento y vigoroso de técnicas dinámicas por todo el cuerpo, siguiendo unas líneas energéticas. Se utilizan para ellos tanto las manos como los dedos, los codos, las rodillas, los pies y todo el peso corporal, en una serie de movimientos y balanceo, enlazados entre sí de una forma rítmica y armoniosa.

La rutina de este masaje tiene múltiples beneficios fisiológicos y anatómicos. De forma preventiva ayuda a mejorar los sistemas circulatorios, inmunológico y digestivo, la flexibilidad y el tono muscular y a la liberación de tensiones nerviosas y psicosomáticas. También ayuda a aliviar un gran número de dolencias y trastornos como por ejemplo los dolores de espalda, cefaleas, problemas de estrés, insomnio, etc.